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Concurso sobre “Ficción breve de desamor” 

Queridos escritores y amantes de la narrativa,

Es con una mezcla de emociones, hoy nos reunimos para anunciar al ganador de nuestro Concurso de Ficción Breve de Desamor. Pero antes de desvelar el nombre del autor cuya obra ha impactado profundamente a nuestros jueces, deseamos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos y cada uno de ustedes que han participado en esta convocatoria. Su valentía para explorar los rincones oscuros del corazón humano y su talento para transmitir emociones complejas que a través de la palabra escrita han hecho de esta experiencia una verdadera celebración de la literatura.

Por ello, nos complace enormemente compartir que vamos a mostrar todos los escritos recibidos como una muestra del inmenso talento que ha brillado en este concurso. Desde relatos que desgarran el alma hasta aquellos que capturan la melancolía de un amor perdido, cada obra es un testimonio del poder de la ficción para conmover, reflexionar y sanar.

@Mónica Olga Paredes

El principio y el fin

-¡Hola! – ¿Hace mucho que esperas? – Le dijo al oído y sorprendiéndola por detrás. Ellas le respondió con un “no” mezclado con su sonrisa. Se miraron y no pudieron evitar salir sellar ese primer encuentro con un beso intenso, de esos que parecen haber esperado un siglo para nacer. 

Se sentaron enfrentados. Él le clavó sus penetrantes ojos negros. Ella no podía dejar de sonreírle. Con sus pulgares, él le acarició los ojos, las mejillas, la boca. Son parpadear, tomó su rostro con ambas manos y le dijo: – Deseaba tanto tenerte así. Ella solo podía sonreír, tal vez que la felicidad estuviera allí, por fin, acariciándole el alma. Después, los besos surgieron uno tras otros, más suaves, más intensos, más profundos. Ella quería hablar, conocerlo. Él no la dejaba. Y así, bajo los primeros vientos de la primavera, conversaron y rieron a más no poder. Se contaron sus historias y sus sueños… Antes de despedirse, él se mostró ansioso y ella le prometió un nuevo encuentro. Se abrazaron tan fuerte que pareciera que querían fundirse uno con el otro. Esta vez el beso fue tan ardiente que los labios luchaban por no separarse. Al mirarse por última vez, él dijo: – No quiero irme. Ella respondió con un: – Yo tampoco. Mientras los dedos de ambas manos se iban desencadenando, muy, pero muy lentamente. 

Mientras cada uno iba para su lado, ambos iban pensando: 

Ella: 

-No puedo creer que me sienta tan feliz. Siento tanto miedo… Creo que es porque me estoy enamorando. Pero siento que esta vez funcionará, él es diferente. 

Él: 

-Es realmente perfecta, me encanta. Me parece que me estoy enamorando, pero no debo, no puedo perder mi independencia. 

Luego él tomó su teléfono y borró el número de ella. 

@Carlos Ramos

Su moneda de la suerte

Caminarán en ese Pueblo Mágico, sus brazos se rozarán, dirán cosas graciosas y se darán empujoncitos amistosos, reirán mucho, serán felices. Se mirarán a los ojos y se descubrirán, entre los dos estará esa complicidad que da el viajar juntos.

Verán una hermosa fuente de tres pisos, de piedras gastadas por el tiempo y el agua. El sonido del líquido los atrapará, él te dirá que en ese preciso momento tienen una oportunidad, sacará de la bolsa de su pantalón una moneda que pondrá en tu mano. Esto no lo sabrás nunca, esa moneda es su moneda de la buena suerte y te la dará para que pidas tu deseo. Te dirá que deberás pedirlo con todas tus fuerzas para que se cumpla.

Después disfrutarán de una nieve, beberán café y la noche los cubrirá, se reirán y ya a oscuras regresarán a casa, a sus vidas. A ambos se les irán acumulando los días, sin saber la razón, sus conversaciones serán más esporádicas, sus mensajes más fríos, el siguiente fin de semana no se verán y un Pueblo Mágico existirá sin que ustedes lo conozcan. Comenzarás a reír y a creer que la fortuna por fin te ha volteado a ver, mientras que, a él, y esto nunca lo sabrás, se le irán amontonando los días y las noches pensando en ti. Desde lejos verá que tu deseo se cumple, sonreirá de manera amarga, porque el suyo no. No culpará a la suerte, ni al destino, únicamente pensará que no pidieron lo mismo, solo eso. Finalmente, se distanciarán tanto que no hablarán más, arrojarán monedas en otras fuentes, con otras personas.

@Maria Kazajistán Diamantty

“Hoy lo vi, desaliñado, melancólico y obvio: ¡borrachoso!,

fue mi primer amor y tuve que contravenir a mis padres para

regalarle mi primer beso. Él tenía mucha agudeza en sus actitudes.

Yo era su musa, porque su anhelo era mi virginidad

en nuestra primera noche de bodas… Hace pocos minutos

que nuestro compromiso fue saboteado por mi hermana.”

Fue inevitable sumergirse en un viaje emocional que nos llevó a través de los altibajos del amor perdido, las cicatrices del corazón roto y los susurros de la esperanza que aún laten en lo más profundo del alma herida. Sus escritos, en este concurso nos han llevado por senderos de melancolía, dolor y nostalgia, pero también nos han regalado destellos de belleza, introspección y redención. Sin embargo, en este concurso solo pudimos elegir un ganador:

@sara_ng_tm

Aún recuerdo ese día en qué descubrí todo, las cartas que guardabas con recelo debajo de tu ropa.

En ellas había descubierto tu engaño y traición, llevabas meses hablando con varias mujeres y escribiendo cartas para todas ellas bajo el techo donde me jurabas amor.

El corazón me era tan pesado que respirar me costaba y mientras me veía en el espejo me preguntaba si había algo mal en mí ¿Qué era eso que me faltaba? ¿Qué había en ellas? ¿Por qué dejaste de quererme?

Sentí morir en ese instante, un frío me recorrió y el temblor me sacudía de pies a cabeza.

Intenté olvidar todo, pero el miedo y el dolor me dispuso a hacer mis maletas, no deseaba escuchar una respuesta tuya a algo que era tan obvio, tú ya no eras mío y aprendería a dejar de ser tuya también.

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